Serie de Fotos de IIBA «El Corazón de IIBA»

La nueva serie de fotos de IIBA, «El corazón de IIBA», es una celebración a nuestros clientes, personal y voluntarios. Esperamos que disfrute conocer a algunas de los increíbles seres humanos que personifican la diversidad e inclusión que conforman el corazón del Área de la Bahía, y que están en el corazón del trabajo de IIBA.

¿De qué manera IIBA se ha convertido en parte de su historia?

“Me hice ciudadana el mes pasado. Sin IIBA, no estaría aquí ahora mismo contando mi historia y que soy ciudadana. Estoy muy agradecida. Durante la entrevista, estaba nerviosa, pero fue fácil porque estaba preparada. Estaba lista para hacerlo. Pasar la prueba fue lo mejor de lo mejor. Pasé por muchas cosas para finalmente obtener por lo que trabajé tan duro. Mis padres vinieron a los Estados Unidos para darnos una  mejor vida porque ellos eran muy pobres en México y no podían alimentarnos. Yo tenía tres años cuando vine por primera vez a los Estados Unidos.»

“Mi plan para el futuro es comprar una casa para mis hijos y continuar mis estudios. En este momento, estoy estudiando para ser enfermera y trabajo como gerente en un restaurante. Mi hijo mayor tiene 15 años y el otro tiene 12 años. Ellos estaban muy felices que me hice ciudadana. Soy optimista sobre el reto que es comprar una casa. Es difícil pero creo que lo lograré «.

–Socorro, Clienta de IIBA


¿Puede contarme acerca de su viaje o el viaje de sus familiares a los Estados Unidos?

“Mi familia emigró dos veces. Mi familia dejó Austria a finales de 1938. Eso fue después de Kristalnacht cuando los judíos fueron aterrorizados e internados en campamentos. Mi padre fue internado pero logró escaparse. Esa experiencia convenció a mi padre de que realmente necesitábamos salir del país. Fui a la escuela primaria y secundaria en Bolivia, y luego vine a los Estados Unidos. Nos mudamos a Nueva York primero. Luego conocí a mi esposo y él y yo nos mudamos a California en 1960 y he estado aquí desde entonces.”

“Supe de IIBA por un amigo que ayudó como voluntario en un taller de ciudadanía. Aquí hay clases para preparar a las personas para la entrevista de la ciudadanía. Mi función es ir a los salones de clase y preguntar a los estudiantes si quieren practicar la entrevista. Por lo general, tienen una copia de su aplicación, la revisamos y después procedemos con el resto de la entrevista simulada. Principalmente es solo practicar y ayudar a los estudiantes a ganar confianza en sí mismos «.

– Voluntaria de IIBA


¿Cómo ha impactado su vida el haber obtenido su ciudadanía?

“Desde que obtuvimos la ciudadanía, las cosas han sido mucho mejor para nosotros. Antes estábamos llenos de estrés. Dudamos regresar a Irán mientras teníamos nuestras tarjetas de residencia porque Irán está en la lista de países del Medio Oriente que Estados Unidos prohibió la entrada a este País. Fue difícil. Nuestros hijos estaban preocupados de que si volvíamos a Irán y luego intentábamos regresar a los Estados Unidos, podríamos enfrentar problemas para regresar. Así que en este momento estamos contentos de poder viajar  a Irán y regresar a los Estados Unidos más fácilmente.”


¿Que se siente cuando alguien le dice que pasó su examen de la ciudadanía?

“Nuestros estudiantes saben que la ciudadanía hará una gran diferencia en ellos y sus familias, y es genial ver que su gran esfuerzo valga la pena. Como educador, se siente maravilloso ayudar y darle fuerzas a alguien a lograr su objetivo. Con las clases de IIBA, tenemos un punto de referencia: ¿Ayudé a esta persona a obtener la ciudadanía? Creo que ese desafío y, en última instancia, ver a tanta gente triunfar es la razón por la que podemos reclutar tantos instructores voluntarios excelentes ”.

–Glen Olson, Instructor principal de ciudadanía del IIBA


¿De qué manera IIBA se ha convertido en parte de su historia?

«Siempre estuve cómoda en mi vida, hasta sentía que no necesitaba ayuda alguna. Tenía a mi madre, a mi esposo y a mis dos hijos. Pero cuando Donald Trump se postuló para presidente, creo que todos se asustaron y eso es lo que me empujó a buscar algo que pudiera mantenerme a salvo. Conseguir un abogado es costoso, pero una amiga que conocí en la preparatoria me dió la información de Justin (Director del Programa y Abogado de IIBA) porque ella conocía a alguien que tenía el mismo problema que el mío.

No hubiera sabido por dónde empezar si no fuera por Justin. Me sentí muy segura trabajando con él. Conoció a mi esposo, mi suegra y a mis hijas. Aprendí mucho sobre mi origen cuando mi madre empezó a trabajar con Justin y muchas otras cosas que ni siquiera sabía. Con DACA, ahora tengo una licencia para conducir y un trabajo para ayudar con los gastos de la casa.»


¿Qué es lo que te gusta de ser voluntario de IIBA?

“Quiero ser una abogada de inmigración, y admiro mucho a Juan (Director de Programa y Abogado de IIBA – Brentwood). Quiero ayudar a los inmigrantes que vienen aquí. Siempre quise ser abogada, pero no sabía qué tipo de abogada.

Hice mi proyecto final del último grado de preparatoria  observando a un abogado de inmigración, hablando sobre cómo Juan se convirtió en abogado de inmigración y cómo llegó a hacer lo que está haciendo ahora. Luego hablé sobre lo que IIBA hace por nuestra comunidad y lo que la comunidad obtiene de IIBA. También incluí notas sobre qué hacer si ICE llega a su casa. Por último, hablé sobre los planes futuros de IIBA, como los talleres de DACA, los talleres de ciudadanía estadounidense y la Noche de Comedia para los derechos de los inmigrantes de IIBA.

Cuando estaba investigando sobre IIBA, aprendí mucho. Al igual que cuando comenzó IIBA, muchas personas que estaban siendo atacadas eran japonesas. Hoy en día, muchas personas que son atacadas son latinoamericanas. Al ver hacia atrás en  la historia  realmente me motiva a ayudar a otros y ver cómo la historia puede ser cambiada.”

–Leila, Voluntaria de IIBA


¿Cómo diría que su vida ha mejorado desde que se convirtió en ciudadano?

“Mentalmente, mucho. No me preocupo por muchas cosas. Siento que tengo la libertad de hablar y decir cosas que he querido decir. Puedo defenderme. No podía ser franco antes. No tengo que preocuparme por tener que regresar y renovar mi tarjeta de la residencia. Me gusta hablar de política sin ofender a nadie. No siento la presión de que alguien diga «hey, cállate, se supone que no debes decir eso». Estoy más informado. No sabía mucho sobre la historia de los Estados Unidos hasta que tuve que estudiar para el examen. Les preguntaba a amigos estadounidenses si sabían algunas de las respuestas y no lo sabían. Estaba pensando, ¿me vas a dar esta prueba sobre los Estados Unidos que los estadounidenses ni siquiera saben? Pero estoy orgulloso de conocer la historia de los Estados Unidos, eso es un buen conocimiento para mí. De vez en cuando vuelvo a las preguntas y todo tiene sentido para mí.”

–Roque, Cliente de IIBA

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